lunes, 9 de mayo de 2016

Monegros Bike Marathon 2016

Dicen que ese año se ha celebrado la edición más dura que nadie recuerde, y ¡¡nos tocó a nosotros!!
Hacía 4 años desde que hice por primera vez esta martxa.
El planteamiento para este año fue completamente distinto: acudíamos seis mendibikers,y teníamos alojamiento el día anterior. Nos lo montamos bastante bien, las bicis fueron en una furgo con dos de nosotros y los otros cuatro en un coche.
El viernes llegamos sobre las 8 y pico a Sariñena, así que recogimos los dorsales y estuvimos un rato disfrutando del ambiente. Luego nos retiramos a Barbastro al hotel y a cenar.
Al día siguiente nos levantamos pronto, desayuno, y para Sariñena, donde no cabía ni un alma. Redesayunamos, esta vez a base de pasta y nos fuimos preparando para la salida. Entonces empezaron las risas, al ver tanto bote de polvos por todos los lados, para antes y después...
Nos dimos cuenta que Asier no estaba en nuestro cajón, que era el skoda, sino que estaba en el último, los que salían a las 12:45, así que me fui con él. Los demás quedaban advertidos, ya podían correr, ya...
La espera fue horrible. Habían anunciado viento, pero soplaba mucho más de lo que se esperaba, y claro, en parado te vas quedando frío. Pasó el tiempo y como todo, llegamos a la línea de salida, pistoletazo y....a saco. A los 5 kilómetros ya habíamos pillado a los últimos del anterior cajón.








Parecía que el viento nos daba tregua, incluso de vez en cuando estaba a favor, y así poco a poco llegamos al primer avituallamiento. Tras comer algo proseguimos con nuestro ritmo, la verdad es que íbamos bastante bien. De vez en cuando había algo de viento pero, entre pelotones íbamos abanzando. Y así llegamos al segundo avituallamiento.
A partir de aquí se torció la cosa...eolo empezó a hacer de las suyas, y hubo momentos en los que era horrible andar, ni en pelotón parecía que estabas resguardado. Nosotros íbamos bastante bien, luchando, pero bien, aunque estos 30 kilómetros que nos separaron del siguiente avituallamiento fueron horribles.








En el avituallamiento toda la gente hablaba de lo mismo, y tampoco era raro.
Se empezaban a ver caras de cansancio...nosotros nos acordamos de una Extreme Bardenas en la que también tuvimos viento. Aún así todavía andábamos bastante enteros, e íbamos tirando de pelotón en pelotón. Tras subir uno de los últimos picos, empezamos una bajada divertidísima, en la cual nos juntamos con la gente que venía de la corta, y en la que el viento nos dio una tregua. Pudimos tirar bastante, hasta el último avituallamiento.
Solo nos quedaban 18 kilómetros, pero se hicieron duros, las condiciones no cambiaron. No sé que era peor, si el viento de frente o de lado, pero bueno, viendo que estábamos llegando y recordando el lodazal que hace 4 años teníamos en estos kilómetros, acabamos divisando Sariñena. ¡Llegamos!
No estuvo mal del todo el tiempo, 6:33 para las condiciones que había. Tengo que reconocer, que así como 4 años atrás los servicios de esta martxa me parecieron pésimos, este año me han sorprendido gratamente, las duchas estaban bien, agua caliente, sitio para apollar la ropa...muy organizado el tema limpieza bicis, así que nos duchamos, comimos algo, y de vuelta a casa, bonita jornada.

Fotos que hice en la orbea monegros....quien sabe, igual aparecéis en alguna.

lunes, 25 de abril de 2016

Badaia Bike Maraton

Impresionante, no tengo otra palabra para describir esta martxa: un sitio increíble para practicar BTT, una organización de 10, y un tiempo genial.
Un montón de mendibikers nos apuntamos a esta primera edición de la BadaiaBike Maratón. Yo todo el recorrido lo hice con Alberto con la intención de disfrutar e intentar sufrir lo menos posible. Y así lo hicimos, capeando las subidas lo mejor que podíamos, disfrutando a tope las bajadas, y parándonos a ver el paisaje cuando nos diera la gana, sin importarnos el tiempo.
Al final unos 64 km con 2150m de desnivel, la prueba es durilla...ya sabíamos a lo que veníamos, se empieza con una subida hasta el alto de Oteros entre aerogeneradores, que a mí se me atragantó, vamos a decir que me pillo de frío. Pero bueno, una vez arriba como quijotes entre tanto gigante de viento, se veía a los bikers por los caminos serpenteantes, hasta que tocó bajar por el portillo de Azkárate, un tanto peligrosillo, la roca estaba resbaladiza y cuando llegamos al camino el barro no mejoró la cosa...pero al final y poco a poco, libramos.
Llegamos al avituallamiento de Zuazo de Kuartango a reponer un poco las fuerzas.
Una de las cosas que más me ha gustado, es que en los avituallamientos estaban  expuestos los perfiles con el kilometraje y desnivel que habías hecho, y lo que te quedaba, además de los oportunos comentarios de los organizadores sobre como iban a ser los siguientes kilómetros, un puntazo.
Subimos Pikatxu, también durilla, para dar con sendas y tramos, todos ellos identificados (Flaquiturri, La Botella, Angual...) una bajada tipo Gorliz de lascas y piedra, vamos brutal, de las que nos gustan, así que Alberto se puso delante a darle candela y así bajamos en un perikete hasta el siguiente avituallamiento en Hueto de Arriba.
Las siguiente subida no fue muy dura llegando casi a la cima de Armikelo, para después bajar por la senda de Geni...bajada espectacular con senderos llenos de raíces y tramos de piedra. ¡Nos lo pasamos genial bajando! Merecía la pena subir para poder disfrutar de esas bajadas.
Y así llegamos al tercer avituallamiento, en el kilómetro 45, y desde aquí otros tres kilómetros de subida hasta Pozo de Loiate. La bajada, cómo no, con su nombre, Senda de Mendoza, un senderillo singletrak brutal, una pena que lo bueno dura poco. Llegamos al Jardín Botánico de Santa Catalina donde estaba el último avituallamiento. Ya estábamos alertados sobre lo dura que era esta parte, pero hasta que no la ves...

Acabamos de subir y ya solo quedaban tramos de senderos, entre arbolados, para salir a una pista en la que una chica estaba animando a la gente con sus pompones, unas risas...y seguimos hasta bajar a Nanclares, para acabar pasando por el puente que daba a meta. Unos pintxos de tortilla para acabar, y sólo cuando ya estábamos saliendo para casa se puso a chispear.

















En resumen, una gozada, bien organizada, y como decía antes, con mucha información, con gente dando indicaciones en todos los cruces, muchos fotógrafos para que no nos falten fotos de recuerdo... y todo por una zona impresionante. ¡Seguro que repetiremos!

sábado, 26 de marzo de 2016

Bilbao-Bilbao 2016

Otro año más participando en esta impresionante prueba, que en esta ocasión ha significado para mí un punto de reflexión sobre por donde debo seguir mi camino (leches como me ha quedado este inicio...).
Me he dado cuenta de que últimamente, aunque yo pensaba lo contrario ya que siempre trato de sacar lo positivo de las pruebas que realizó, se me había olvidado lo que era disfrutar de verdad...Pero en la Bilbao-Bilbao de este año, he de reconocer que me he divertido y bien. Todo ello con la ayuda de Asier, con quien cada día me río más en este mundo de la bici. 

Como hace 5 años, que fue la última vez que la hicimos, después teníamos que ir a currar, así que pusimos el modo alerta, es decir, la cuestión era llegar a eso de las 12:30. Nos organizamos para ir en coche a Bilbao, salir a eso de las 7:30 tranquilos, para que más menos al llegar a Zamudio nos cogiera el coche de la organización y de ahí darlo todo hasta Bilbao.
Y así lo hicimos: a las 7:30 pasadas salimos de Bilbao por la ría, charlando tranquilamente y de vez en cuando cruzándonos con algún compi de Mendibike que iba hacia la salida (ellos habían quedado en Bilbo a las 8:15).
Total, que cuando cruzábamos enfrente de la iglesia de las Mercedes en Las Arenas, nos dimos cuenta de que detrás llevánbamos un pelotón bastante majo, jejeje que bien se va a rueda ehhhh.
Y así fuimos marchando tranquilamente hasta llegara a Andrakas, la primera tachuela del día. Subimos poco  a poco y fuimos formando un grupo con las mismas personas que al final llegaríamos a Bilbao juntas.
Bajamos por Maruri para tirar hacia Butrón, donde yo me pegué el primer calentón del día, no voy a decir que nos picamos unos cuantos...sino que empezamos a subir a ritmo...llegamos arriba para empalmar con la subida de Unbe donde se organizó un "sálvese quien pueda"... Me encantó, la verdad es que luego ocasionalmente nos estuvimos viendo en lo que quedaba de la prueba los que habíamos estado en el lió...saludándonos y esbozando todos una medio sonrisa...buen ambiente.









 Llegamos bastante rápidos al avituallamiento donde nos extrañó que no hubiera más gente. Y hay que decir que el avituallamiento cada vez es más escaso, una tristeza, qué se le va a hacer.

 
Así que después de que en el puesto mecánico que tenia Zubero, le lubricaran la cadena a Asier y dejara de sonar a grillo...nos encaminamos hacia Artebakarra. Así llegamos a Mungia, dispuestos al segundo calentón del día Gerekiz y Morga, donde pasó más de lo mismo...en el alto hubo reagrupación para bajar hasta Larrabetzu y empezar el tercer calentón...esta vez en plan pelotón para llegar cuanto antes a Bilbao.
No sé si fue por la hora o qué, pero me dio la sensación de menos peligro que otras veces...la gente respetó el uso de un carril, y la organización tenía plantada en todos los semáforos a gente que iba dando paso o parando a los ciclistas, en este sentido estaba muy bien organizado.

Llegamos a Begoña para el último sprint, y después bajar a Bilbao y a meta.
Este año, con tiempo de sobra. Nos divertimos como hacia tiempo que no nos lo pasábamos, creo que junto a otras 8000 personas, y la verdad...la Bilbao-Bilbao siempre deja un buen recuerdo.

martes, 8 de marzo de 2016

Salida Mendibike: Monte Plano

A veces, la gente me suele preguntar porqué hago lo que hago...me meto a organizar cosas, diseñar circuitos, ayudar a gente en el mundo del deporte y sobre todo en el ciclismo... Pues sencillamente porque a la larga, para mí personalmente tiene sus recompensas. ¿Cuál es la recompensa de haber participado en diseñar una ruta por Euskal Herria? Pues el conocer a gente increíble, gente a la que cuando llamas pidiendo consejo para alguna ruta que vas a hacer por su zona...te prestan todo su conocimiento y ayuda.
Por ejemplo esta ruta, diseñada por Oskar del club de Olite, y con quien pude en su día testear unos tramos de la ruta Trans Euskal herria. El lugar, bien conocido por él, es increíble. Al ser también zona de caza de paloma, existen todo tipo de caminos y senderos por los montes de encinas, abetos, etc. , y tanto Oskar como sus amigos lo mantienen de vez en cuando.
Monte Plano se encuentra entre los términos de Tafalla y Olite. Nosotros comenzamos esta ruta en Tafalla, en el velódromo, donde luego tendríamos las duchas y la comida.
La ruta viene explicada en la web de Mendibike, pero al final tuvimos que acortar los últimos 10 kilómetros porque se nos hacía tarde.
En esta salida estuvimos 19 personas del club, más la gente de Olite y de Euskadi en BTT, con los cuales mantenemos una muy buena amistad. Y también gracias a ellos, pudimos contactar con la empresa sportbus, que nos llevó en autobús con un remolque para las bicis, vamos un lujo.



La verdad es que salvo un pequeño pinchazo nada más salir, no tuvimos ningún percance. La ruta discurrió en todo momento entre risas, por un sitio muy bueno para rodar a estas alturas del año, ya que, aunque ha llovido, solo pillamos barro en unos 300 metros del recorrido, y hasta nos hizo algo de sol.

La verdad es que el ambiente estuvo genial, así que después de la ruta y de la duchita, nos fuimos a comer al mismo velódromo, en el restaurante Barranquiel, donde también nos trataron muy bien.
Lo peor...la lluvia tanto a la hora de cargar las bicis en Fadura, como cuando llegamos de vuelta, menos mal que con la bici el tiempo nos respetó bastante.

Video de Jose Antonio Frias sobre la ruta:

Track de la ruta


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martes, 1 de marzo de 2016

Rutas para niños: Ermuamendi y Leorrari

Ya, ya sé que he tardado bastante en ponerme a escribir esta ruta, pero...es lo que hay.

Como sabéis, el día 31 de diciembre subimos al Muñarrikolanda. El plan es subir cada año por distintos sitios, pero en esta ocasión, como a últimos de diciembre se quemó todo el monte, decidimos irnos a Gorliz.












La subida comienza al final del parking de la playa, cerca de la cervecera Kilimanjaro. Empezamos con una subida y al de 5 metros entramos a la izquierda por un bosquecillo, seguimos el camino que va a dar a parar a un descampado. Continuamos por ese camino llegamos hasta la carretera de subida a Fano.
Primera parada breve para que la chavalería repusiera fuerzas...¿qué tenían esos cacahuetes?
Seguimos subiendo poco a poco hasta Fano baserria, y de aquí tomamos el camino que está marcado con las señales del GR. Más o menos por la mitad, nos meteremos a mano izquierda hacia un bosque, subiendo todo el rato, hasta llegar a la cima del Ermua.

Aquí la vista es increíble, y después de hacernos la foto de rigor, bajamos por las señales de GR hasta el descampado. No hay pérdida y el camino es muy fácil.

Al final del camino, cuando empieza a tirar para arriba después de la campa, nosotros nos metimos a mano izquierda, donde hay una campa de bajada, para coger el caminito de subida al Leorrari, donde brindamos para celebrar el fin de año.
Ya solo nos queda desandar lo andado hasta la campa, y bajar por ella al GR. A unos 30 metros tomamos el camino que sale a la derecha y que nos llevará de nuevo a la carretera de Fano, y de allí al sendero por el que empezamos, hasta volver al parking. Feliz 2016



martes, 16 de febrero de 2016

Test Fat Bike

En la martxa de Mendibike, y de la mano de la tienda de bicis Uribike UBK, pude probar una fat bike de la marca Trek. Como me quedé con las ganas de ver cómo se comportaba en otras situaciones, la volví a coger para probarla más exhaustivamente. Comparto con vosotros aquí las conclusiones a las que he llegado:
Lo primero la bici que he probado:
Era una Trek Farley 5, la fatty de Trek más baja de gama, cuesta 1800€ y pesa 15 kg.
Las características de la bici las podéis encontrar en la página de Trek
Cuando ves una de estas bicis, te da la sensación de que va a ser un muerto, algo súperpesado que vas a tener que estar empujando todo el rato...y por otra parte, la anchura de ruedas te hace pensar que se lo va a tragar todo en el monte.
Nada más montarte y ajustar el sillín, miras justo al suelo y ves la separación que hay en las bielas.

Parece de que vas a ir con las piernas separadas... Pero no es así, en el momento que te pones a dar pedales, ni lo notas.
Recorrí un circuito que ya conocía y en el cual, había diversas zonas por las cuales se podría probar de lujo la bici, y al principio ni noté el cambio. Más tarde, en algunas subidas duras no me agarró tanto la rueda como yo pensaba. Por otro lado, se necesita un aprendizaje previo para ver con qué presión se comporta mejor la bici. Evidentemente, no podemos estar quitando y poniendo presión todo el rato a las ruedas, pero sí comprobar qué presión va mejor en todas las situaciones.
Una vez hecho esto, al final la presión quedó entre 0.5/0.6 bar, lo demás fue coser y cantar. Yo llevo una talla S de bici, ésta era una talla M. El sillín lo llevaba lo más bajo que dejaba y la verdad...me dio la sensación de que era mi talla. La posición, muy cómoda. Las subidas se hacían muy amenas, a pesar de los 15 kilos, no daba la sensación de lastrar demasiado, y el manillar, bastante ancho para mi costumbre, hacia que fuera todo mucho más fácil y estable tanto en terreno suelto como en piedras y trialeras.

Y las bajadas fueron impresionantes...te da la sensación de que no hay agujeros, baches, ramas...todo se lo traga. Si que es verdad que necesitas un buen tren superior y fuerza para controlar la bici en las bajadas. Si la dejas, tira todo el rato hacia delante y tú tienes que estar en todo momento controlando con los brazos, ya qué por lo demás...ni te tienes que preocupar.

En conclusión, es una bici muy juguetona y divertida, las ruedas hacen que bajando estés mucho más seguro ya que la bici en sí es muy estable. Por ponerle un pero, no tengo ni idea de qué pasará cuando se pinche, jejeje. Si es más o menos fácil cambiar una cámara, me imagino que habrá repuestos.
Ahora quedaría pendiente probar una de 10 kilos y ver si realmente merecería la pena tener una amortiguación delantera. Está claro que estas bicis no van a sustituir a nuestras BTT'S, pero dejando a un lado el factor competitivo, y cambiándolo por el factor diversión...tienen su aquel.